¿Altruismo?

altruismoUna cita de Sófocles: “No hay bienhechor que no piense un poco en sí mismo”. El Bien como un acto altruista es a mi modo de ver una manera egoísta de enmascarar un propio bien. Muchas de las religiones y de las morales religiosas toman este acto como un acto de bondad de don divino que es dado por el altísimo al fiel. Hacer el bien sin ninguna recompensa, claro está, quitando el premio mayor: el cielo o la salvación.
Si bien es cierto que el egoísmo produce rechazo en la sociedad, ególatras, rácanos, narcisistas, egocéntricos, etc., también es cierto que el altruismo proporciona felicidad, bienestar y más prueba de ello es que está bien visto en la sociedad. Dice Sádaba y dice bien que “el egoísmo es antiestético, no le falta razón yo también lo pienso. Es mejor hacer el bien. Da igual el Bien con mayúscula que el bien minúsculo. Pero entendamos que hacer el bien y buscar el bienestar varía entre culturas y tiempos. Incluso el llamado altruismo. Mi compañero de debate en eCreencias, Sebastià comentó:

El bien o los bienes concretos asumidos por una cultura determinada pueden ser, en buena parte, diferentes; pero el interés o la estimación humana del bien como tal, conocido o por conocer (esto es, del bien como algo perseguido por el hombre), están en todas partes”. (Sebastià, eCreencias 2-5-2009)

Regresando al altruismo y teniendo en cuenta estas buenas palabras de Sebastià entramos en la moral y la moral religiosa cristiana que promociona el altruismo, eso sí, aunque no se cumpla. Son los sentimientos morales los que motivan no ser egoístas y esos sentimientos humanos también existen en la ética social. La satisfacción de hacer el bien por un bien común social contagia a la sociedad, dando un mejor modo de vida. ¿Pero realmente es altruismo?

Jose María Romera escribió en El Correo sobre el altruismo: “El altruismo consiste en hacer el bien sin ser visto, sin testigos y sin respuesta, movidos únicamente por el afán caritativo o solidario. En él no hay sospecha de canje: los actos del altruista están animados por la voluntad gratuita de beneficiar al destinatario”, pero pregunto qué pasa cuando se jacta uno de hacer un bien como por ejemplo en una comunidad religiosa o en una ONG laica. Es de suponer que el verdadero altruista debería de ser anónimo.
Y el ser anónimo no deja a veces de caer en el regocijo, el gozo de hacer el bien (su bien) en un acto “altruista” que de por si ya obtiene un beneficio: la satisfacción de haber realizado un buen acto. “La modestia es falsa modestia” dice Jules Renard.

“El bien es un valor en sí mismo, tanto para quien lo recibe como para quien lo procura. La necesidad de hacerlo visible y público para ser recompensado por ello responde a una concepción escénica de la vida, tal vez acrecentada por la apoteosis publicitaria de hoy, cuando sólo existe aquello de lo que se da noticia. Pero ¿acaso no ocultamos nuestros defectos, fallos, errores o malas acciones? Si ponemos el máximo empeño en lograr que lo mal hecho permanezca en secreto, no debería preocuparnos que
también aquello que hacemos bien no sea sabido por los otros.” (Bienhechores secretos, 20-7-08 José María Romera)

“Eso del -mal- y del -bien- es cosa total y absolutamente subjetiva. -Bueno- es lo que -a mí- me conviene, no necesariamente lo que es bueno para otros. Y te recuerdo que lo mejor de lo más bueno es lo que me hace feliz -a mí-. No necesariamente a los demás.” (Hermano Lobo, eCreencias, 2-5-2009)

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Hermano Lobo, otro viejo compañero de viajes virtuales por estos bits no está descaminado y en esta cita sobre el bien y el bienhacer afirma que existe un “beneficio”, la felicidad. La felicidad de hacer bien. Y sobre ello ya solo me queda pensar en el altruismo como bien social y como estandarte de la moral cristiana. Creo personalmente que no es una exclusiva de la moral religiosa y tampoco creo en el bien social como algo perfecto y altruista ya que al final en lo más hondo del ser humano prevalece el bien personal, que no es el egoísmo pernicioso y detestable que el principio comenté, pero tampoco es altruismo en su estado más puro como definió Romera.

“Y digo yo Sebastià que para hacer el Bien Social no es necesario conocer la Biblia, ni tenerla pero sí tener un preconcepto de la ética. Y digo Bien Social porque como comentó Hermano Lobo y te comenté anteriormente el Bien personal, no deja de caer un poco en el egocentrismo y depende de cada cultura el significado, aunque se resume en aquello que me proporciona felicidad.” (Jean Pierre Dubarri, eCreencias, 4-5-2009)

Llegado a este punto, con lecturas de moral, de ética, filosofando a la luz de mi lamparilla en esta noche estrellada tan solo me queda una cosa: el bienhacer es el camino a la felicidad, al bienestar y, ya que se tiene el concepto occidental de lo que está bien o no por medio de la ética o moral no debemos afirmar con esa falsa modestia que el bien es un bien universal o peor,  un bien divino. Quizás el verdadero altruismo (“hacer el bien sin ser visto, sin testigos y sin respuesta, movidos únicamente por el afán caritativo o solidario”) exista enterrado y escaso como las trufas. Ahora bien, qué religión es capaz de reconocer este hecho en su moral y en el comportamiento social y real de sus fieles, me pregunto. Ahí queda la pregunta. A vivir y a ser felices, es decir a ser bienhechores en la medida de lo posible.

Jean Pierre Dubarri (2009)

4 Comments to “¿Altruismo?”

  1. Minerva 6 Mayo 2009 at 5:49 #

    Generalmente me guío procurando el bien común , pero no a costa de mi misma, porque pienso que si los gobiernos fueran más responsables y menos corruptos y la sociedad fuera mas razonable, menos comodina y religiosa, no habría tanta necesidad de andar con campañas de caridad y esas cosas. Uno debe de ser solidario con el prójimo, pero, también creo que la sociedad debiera transformarse de una manera tal que la ética del bien común, que es una ética de RESPONSABILIDAD, pase de lo deseable a lo efectivamente posible, para que en la sociedad no hubiera tanta desigualdad.

  2. Jean Pierre Dubarri 6 Mayo 2009 at 6:24 #

    Me gusta el término que has usado: una Etica de Responsabilidad. Es lo que en realidad protege a una sociedad, a un grupo gregario. Y es que eso es muy anterior a las religiones por mucho que intenten afirmar que la moral ha sido el pilar del bienhechor, del bienhacer, y del altruismo. Yo creo que una institución que crea desigualdad está imposibilitada para eliminar la desigualdad, con esto me refiero desde las religiones (de cualquier índole) a las políticas. Por ello a veces veo el mundo como un bohemio, como alguien que está hastiado de la vida pero a la vez con ganas de exprimir lo que la naturaleza nos ha dado. Por ello creo que es una utopía el Bien como nos lo han enseñado las morales religiosas y creo mas bien en un bien recíproco. Gracias por tu comentario, un saludo.

  3. Arcesio 9 Mayo 2009 at 12:33 #

    “Amar al prójimo como a tí mismo”,desideratum incuestionable. Si uno entrega todo por amor al “próximo”, termina la vida en la calle o en un hospicio y si no ayuda, acaba uno, olvidado por la sociedad y con el síndrome de Diógenes. Todo en su justo medio.

  4. Eduardo 22 Mayo 2009 at 20:51 #

    El altruismo es un tema de conflicto, yo creo sin embargo como llegas a mencionar, que si tú ayudas a otros, te ayudas a ti y te sientes mucho mejor, incluso leí en un artículo en la revista SELECCIONES, que dice que está comprobado que aquél que ayuda a otros, vive más, no lo sé, no estoy seguro de ello, pero sí creo que cuando menos te sientes mejor.


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